Esta entrada es muy rara, os dirá como teneis que vivir, ignoradla. Está dedicada a una chica que no distingue las causas de las consecuencias.

Las consecuencias estan sobrevaloradas. Lo que importa no es lo que pasó, si no que ocurrió para que eso pasara.
Lo importante no es que el hombre se comió el asfalto, si no que decidió saltar.

La consecuencia no es más que eso, una consecuencia, un suceso dependiente de otro.
Y la dependencia no es buena.
El que recibió el disparo y el que disparó.
Si el que disparó no hubiese disparado, el otro seguiria vivo, ¿no?

¿O no?
Lo que sucede, ¿sucede porque tenia que suceder?

Es decir, lo que pasó pasó y no podría haber pasado de otra manera porque si no, el Universo implosionaría, ¿no?
Y... las personas.
Las personas, como individuos no significamos nada, es decir, en la Revolución francesa, ¿quién se acuerda de la primera persona que lanzó una piedra contra La Bastilla?
Nadie, hubo una persona que lo hizo, alguien pero la historia no recordó su nombre, lo que se recuerda es el acto.
La acción es el motor del cambio, del progreso.
Debemos actuar, movernos, cambiar, fluctuar, modelar, empapar, zozobrar, alimentar, rugir, lactar, grillar...

Somos materia en descomposición, un cáncer, somos una mierda. No valemos un carajo, en un terremoto caemos como moscas.
No significamos nada en el Universo, un diminuto punto insignificante.
Alzemonos contra la existencia.
La existencia está sobrevalorada, solo cuando seamos conscientes de que vamos a morir, viviremos la vida.
Los sabores son ceniza en la boca del que sigue la rutina de la corbata.
Sin embargo, el que se ha liberado, cada respiración de aire polucionado por la contaminación es vida pura.
Colocandose con el aire de la ciudad, el liberado caminda DONDE QUIERE, hace LO QUE QUIERE, es un superhombre.
Sé un liberado, se un superhombre, deja de sobrevalorar, deja de valorar, las cosas son, como son, no hay que buscar más allá.

Nunca sabes cuando te va a atropellar un autobus. Te levantas por la mañana y al anochecer te podria dar un paro cardiaco de toda esa mierda burger king que te metes como heroina, ¿te quedarás todo el dia metido en tu casa?
No, ¿verdad? ¿Y que harías? ¿Que te gustaría hacer? Esa es la auténtica vida, la que no tiene límites, la autodestrucción del hombre. El sentimiento más poderoso, el de autodestrucción, la Naturaleza nos lo implantó en el cerebro cuando vio que la estabamos jodiendo.
Sigue tu instinto, empieza a fumar mañana mismo... si quieres.

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