AQUÍ, OTRA VEZ.....

Me siento como el místico que fue capaz de unir dos errores para crear un acierto.

Por un momento en mi vida he abandonado el pesado lastre que me ha atormentado continuamente, día tras día.
Ahora, como los brujos confabuladores, sólo soy capaza de materializar sueños en cristal de explosión, ¿cómo? No lo sé.
Sé tres cosas, la primera, que ahora he trascendido por séptima vez y me dirijo a un nuevo horizonte de reflexión personal y felicidad individual marcada por las huellas de los que me rodean, las sombras y las luces y la Luz divina del entendimiento pleno en la gruta del olvido.
La segunda, que la felicidad no es un ideal, aunque la felicidad siempre guarda la semilla de la infelicidad, se puede controlar su germinación.
La tercera, que supone la más elevada observación del hombre moderno, y por consiguiente la esencia verdadera y absoluta de todo cuanto el ser humano ha deseado jamás comprender, o simplemente atisbar a través del cristal tintado de la subjetividad humana, es un secreto irrevelable.

Y ahora, me siento como luz pura, derramándome sobre las dunas de ocre que conforman su delicado cuerpo. Un cuerpo, que aparte de absorber el aire estancado en mis pulmones, es tan suave que realmente podría ser el cuerpo de un ser etéreo.
Acurruco mi rostro en su nuca y aspiro la fragancia de la vida.
Poco a poco, mi dependencia crece hacia esa extraña fusión de elementos.
Nada me evita de su atracción celestial aunque prefiero evitar cualquier comparación con la religión, ya que ELLA es terrenal, orgullosa de ello, ella es la naturaleza de la mujer enfrascada en la bella botellita de perfume.
Mi alma hace pellas de mi cuerpo cuando mi mente piensa en ella, mi corazón no se resiste y acaba huyendo de mi caja torácica para residir junto al suyo, recoger brevemente el latido, la cadencia, el ritmo de su corazón y retornar más tarde otra vez a mi pecho.
Tantos sentimientos inexpresables. Esta entrada no pretendía ser más que una puerta trasera a lo que le acontece a mi yo más profundo, el barquero que guía la barca por el río y cuida de no extraviar su precido cargamento, un corazón, una mente y un alma.

RANDSMAN

Situación, situación y situación, las tres directrices y ahora, ahora me siento como un jodido niño de teta, acurrucado entre dos tiernas nubes de color carne.
Tan feliz, tan despreocupado, escucho la música y pienso en ella, escucho la calle y pienso en ella, escucho mis dibujos y pienso en ella.
La veo, la oigo y la deseo.
Como una metáfora sin una realidad alternatica que viaja a través del tiempo y del Universo deconocido de luz y las mentes y los sueños y todo se funde en un ideal tan hermoso, que siento como mi espíritu cede ante la vida, la realidad, los conceptos se amontonan apilados sobre el escritorio de Dios.
El orden y el caos han dejado de poseer significados, todo se ha convertido en una cosa (ella).
¿Cómo seguir viviendo entre el cáncer?
¿Cómo abandonar los cigarrillos sobre la mesa de la salón?

La cocina está iluminada por la clara luz del amanecer y ahora puedo decir por fin, que la vida me sonríe.
¿O soy yo el que sonríe a la vida?
No me siento especial, siento especial todo lo que me rodea, la luz se ha convertido en materia sólida que cae pesada desde el cielo sobre los objetos, los oprime, los aplasta y los deforma hasta que alcanzan formas imposibles, impensables mientras que yo me hallo en gravedad cero, soy el hombre "gravedancer".

Un viento cálido procedente de la cara oculta de la Luna me ha mostrado hoy dos palabras mágicas que llevaba guaradando tres mielenios: "Te quiero".
Y yo no respondí a la Luna, pero la Luna nunca necesita respuestas porque es una mística que puede mirar dentro del corazón de cristal tintado de los hombres y confesarles, entre las nieblas del lago, las verdades absolutas y los miedos profundos.
Cojámonos pues de las manos y corramos hacia la orilla y allí, digamos las palabras mágicas y desaparezcamos, fundidos en el mercurio, evaporados en la coraza del Sol.


"Te quiero Luna, te quiero Sol"
"Eclipse" La más bella palabra del mundo humano.
Temo que lo que no veo ni oigo se vuelva contra mí en el momento más inesperado, que las sombras murmullen sin rostro fijo (o quizá con uno disuelto como el humo) y se abalancen sobre mí.
Todo en lo que pienso es real puesto que soy capaz de pensar en ello, pero dejar de pensar no lo hace desaparecer, tan sólo lo hace invisible ante mis ojos.
Camino por el sendero que conduce hacia lo inexplorado, aquellos territorios de dónde no hay mapas, donde no se necesita el cuerpo para sentir el tacto del verde aire, y las sensaciones son un caos perfectamente archivado en la "C".

Aquellas montañas que traen los recuerdos de la niñez olvidados, los que fueron erosionados por el tiempo, donde los lobos aullan al Sol y los Dioses caminan con forma de hombres, esterilizan la tierra y comen flores de bellos colores, azules claros, rosas palidos y amarillos refulgentes.
El día asoma siempre y nuca se termina de ir, creando una atmósfera de atardecer y amanecer al mismo tiempo tan...
Como si estuvieses en un sueño lúcido.
Pero no estas dormido, estas a metro y medio bajo tierra encerrado en madera de pino, o al menos así es como está tu cuerpo.
También puedes estar desperdigado por las montañas más bellas, contaminando el aire y desapareciendo cada vez más, o, en un tarro de porcelana encima de la chimenea barroca del salón de un conocido familiar.
El caso, es que ya no te importa porque ahora estás aquí.
El problema es que aquí no es dónde, ni cuando. No existe, pero existe, por eso es tan maravilloso.
Aquí te puedes reencontrar contigo mismo y preguntarte cara a cara: ¿Soy?
Puedes perdonarte porque ahora no te juzgaré, trasciende si lo deseas.
Y cuando menos te lo esperas:
La rana ladra y el perro croa.

¿Buscas el significado a las cosas? ¿O las cosas te buscan el significado a ti?

Fuma, bebe, drogate, ¡por favor! Muerete, lentamente, escucha la vida correr a tu lado, y adelantarte por segundos capullo.
¿Te preocupas por el pasado? ¿O el pasado se preocupa por tí?
¿Planeas el futuro? ¿O lo improvisas?
¿Vives esperando el momento? ¿O haces que el momento te espere a tí?

Concluyo: La agonía es vivir, la muerte es mucho más tranquila por eso búscala, no ceses en tu empeño, arriesgate con todo. Tío, no es vivir la vida a tope, sino, eludirla al máximo. La vida es un coñazo, la vida te mata dulcemente pero la muerte es cierta.
Nunca sabes cuando te va a atropellar un autobús.

¿Esperas?

Ja, ja, ja, ja, ja... ¿Para qué esperar?